Ale, aquí tienes el primer comentario, bueno comentario…jaja, como nos has dicho que busquemos curiosidades y cosas de esas pues aquí te dejo este poema que Rafael Albertí dedicó al este cuadro tan “Especial”.
EL BOSCO
El diablo hocicudo,
ojipelambrudo,
cornicapricudo,
perniculimbrudo
y rabudo,
zorrea,
pajarea,
mosquicojonea,
humea,
ventea,
peditrompetea
por un embudo.
Amar y danzar,
beber y saltar,
cantar y reír,
oler y tocar,
comer, fornicar,
dormir y dormir,
llorar y llorar.
Mandroque, mandroque,
diablo palitroque.
¡Pío, pío, pío!
Cabalgo y me río,
me monto en un gallo
y en un puercoespín,
un burro, en caballo,
en camello, en oso,
en rana, en raposo
y en un cornetín.
Verijo, verijo,
diablo garavijo.
¡Amor hortelano,
desnudo, oh verano!
Jardín del Amor.
En un pie del manzano
y en cuatro la flor.
(Y sus amadores,
céfiros y flores
y aves por el ano.)
Virojo, pirojo,
diablo trampantojo.
El diablo liebre,
tiebre,
notiebre,
sepilitiebre,
y su comitiva
chiva,
estiva,
sipilipitriva,
cala,
empala,
desala,
traspala,
apuñala
con su lavativa.
Saltan escaleras,
corren tapaderas,
revientan calderas.
En los orinales
letales, mortales,
los más infernales
pingajos, zancajos,
tristes espantajos
finales.
Guadaña, guadaña,
diablo telaraña.
El beleño,
el sueño,
el impuro,
oscuro,
seguro,
botín,
el llanto,
el espanto
y el diente
crujiente
sin
fin.
Pintor en desvelo:
tu paleta vuela al cielo,
y en un cuerno,
tu pincel baja al infierno.
Existen muchos símbolos enigmáticos relacionados con esta pintura. Por ejemplo, hay una fuerte crítica a la Iglesia: en el cuadro se ven monjas y curas convertidos en animales como el cerdo, simbolizando los malos predicadores que son.
Además de ver la cantidad de animales y sobre todo personas que aparecen, llama la atención el hecho de que en la Edad Media, el sexo era considerado como un mal,es más, como un pecado mortal. Sin embargo, los hombres y mujeres del cuadro aparecen desnudos y totalmente entregados a todo tipo de juegos amorosos.
Representa el dominio de la lujuria en el mundo.En la Edad MEdia, era popular creer que la lujuria era el origen de todos los pecados.Se observan cuerpos desnudos de todo tipo: hombres y mujeres, negros y blancos…Da una impresión de desorden, de caos.
En la tabla de la izquierda se presenta la creación del hombre; en la central los placeres y pecados del mundo; y el castigo infernal a todos esos pecados en la de la derecha.
Algunos entendidos en arte han dicho que El Bosco pudo pintar esta obra como ilustración de los contenidos de una secta. Pero se sigue considerando El Bosco como el destino de la naturaleza humana, con una gran cantidad de símbolos que aún no han podido ser totalmente interpretados.
Sin ser un experto, pero como amante de la Historia, no estoy muy de acuerdo en que el sexo estuviera totalmente denigrado en la Edad Media. Sobre la Edad Media hay muchos tópicos caso todos falsos (época oscura y triste, etc.)
Hay montones de iglesias y catedrales con pequeñas esculturas y gárgolas que muestran imágenes de sexo sin tapujos. Es cierto que en la teoría el sexo libre fuera considerado uno de los grandes pecados capitales, pero en la práctica desde el más humilde siervo de la gleba hasta el cardenal o el nobles más rico, pasando por todos los estamentos intermedios (civiles y eclesiásticos) se entregaban en castillos y conventos, en monasterios y burgos, al placer de los placeres: al sexo. Como locos y sin muchos remordimientos.
EL JARDIN DE LAS DELICIAS o “LA PINTURA DEL MADROÑO”:
La obra es un retablo de madera que al cerrase muestra La Creacion.
Su autor, Se llamaba Hieronymus Van Aken, apodado Bosch (por su pueblo Den Bosch o ’s-Hertogenbosch), en Holanda); tuvo una vida acomodada, ya que se casó con una mujer adinerada (Aleyt van Mervende). A pesar de vivir como un opulento burgués, estaba obsesionado con la religión, el pecado y el sexo. Se ha especulado mucho acerca de las ideas que, quizá, le sirvieron de inspiración: tal vez fuera un visionario, un hereje, un obseso sexual, o cofrade de alguna secta herética; aunque todo parece indicar que no fue nada de eso, simplemente era un moralista culto y comprometido éticamente con una causa. El objetivo parece ser el de moralizar, a base de ácidas críticas, que recuerdan a la tradición medieval que se servía de la deformación y la caricatura para revelar la malicia de sus personajes. Su Composición es aparentemente caótica, con multitud de escenas colocadas sin obedecer a una ordenación espacial clara, aunque que todas las escenas parecen existir grandes objetos que actúan como ejes organizadores (las fuentes en la primera tabla, los estanques en la segunda, y el Hombre-Árbol y la zampoña en la tercera). Coloca siempre la línea del horizonte muy alta para lograr profundidad y poder poner sucesivos planos que, a pesar de su independencia, se funden unos con otros.
Rocío Jodar Jurado
El Jardín de las Delicias es la obra cumbre del pintor holandés El Bosco, incluida en la exposición permanente del Museo del Prado de Madrid. Está realizado en óleo sobre tabla, y sus medidas son de 206 x 386 cm. Data del año 1503 y es un tríptico compuesto por una tabla central y dos laterales. En la historia del arte es considerada como una de las obras más fascinantes, misteriosas y atrayentes. Es una obra de gran simbolismo, que todavía no ha sido completamente interpretada.
El cuadro cerrado en su parte exterior representa el tercer día de la creación del mundo. Si abrimos el cuadro en el panel izquierdo encontramos una imagen del paraíso donde se representa el último día de creación, con Eva y Adán, y en el panel central se representa la locura desatada: la lujuria. En esta tabla central aparece el acto sexual y es donde se descubren todo tipo de placeres carnales, que son la prueba de que el hombre había perdido la gracia. Por último tenemos la tabla de la derecha donde se representa la condena en el infierno en ella el pintor nos muestra un escenario apoteósico y cruel en el que el ser humano es condenado por su pecado.
En este panel izquierdo, se representa al fondo la Fuente de la Vida y en primer plano el jardín del Edén cuando Dios acaba de crear a Eva, y se la está presentando a Adán, sin embargo, el destino del ser humano ya está escrito en esta escena, ya que junto al primer hombre y la primera mujer aparece el Árbol de la Ciencia (una palmera), cuya fruta estaba prohibida y el Árbol de la Vida (un exótico drago). Dado que en el siguiente panel se representa un mundo lujurioso, se ha interpretado como una representación de los males del universo, que comenzaron con la mujer, continuando con esa idea Medieval. A los pies de ambos, sendos estanques de los que salen sabandijas, reptiles, aves de mal agüero e insectos, todos ellos con un aspecto maléfico. Estas alimañas van invadiendo todas las tablas del tríptico. Al parecer, porque no hay nada seguro, para el Bosco, estos animales simbolizan la perversidad de las personas ya que hacen referencia a la naturaleza primitiva e instintiva del hombre.
La tabla central es el Jardín de las Delicias, propiamente dicho. Un falso paraíso en el que la humanidad ya ha sucumbido en pleno al pecado, especialmente a la lujuria y se dirige a su perdición. Decenas de símbolos diferentes, cuyas claves sólo pueden sospecharse, pueblan este espacio opresivo y angustioso en el que la locura se ha apoderado del mundo. Aparecen tanto hombres como mujeres, blancos y negros, desnudos. Se muestran todo tipo de relaciones sexuales y escenas eróticas, principalmente heterosexuales, pero también homosexuales u onanistas. Además, aparecen también relaciones eróticas o sexuales entre animales, e incluso entre plantas.
También conocido como El infierno musical, por las múltiples representaciones de instrumentos musicales que aparecen. Se ignora porqué El Bosco asocia la música con el pecado. La tabla se puede dividir en tres niveles. En el nivel superior se ve la típica imagen del infierno, con fuego y torturas. Ese incendio, que realmene representa el paisaje nocturno de una ciudad en llamas, se ha relacionado con un trauma del pintor, que vió como su localidad natal era pasto del fuego cuando era niño. La crítica parece coincidir en que el cuchillo unido a las dos orejas es un genital masculino, mientras que la gaita que un monstruo sostiene sobre la cabeza podría ser un elemento homosexual o, tal vez, femenino.
En la parte central, aparece un mundo onírico, con criaturas fantásticas, y cuya figura central en un “hombre-árbol”, que se ha interpretado en numerosas ocasiones como el rostro del propio artista y que con un torpe vendaje intenta ocultar una llaga producida por la sífilis. Sus brazos, son como troncos de árbol y están descansando sobre barcas. Su tórax está abierto y hueco, y en su interior hay más seres. Debajo de él, hay un lago helado, sobre el que patinan algunos condenados, mientras el hielo se resquebraja
En la parte inferior, aparecen lo que sería el infierno musical propiamente dicho, en donde los instrumentos musicales aparecen transformados en instrumentos de tortura. Es un simbolismo de lo que ocurre a la gente del panel central, del Jardín de Las Delicias, debido a su comportamiento.
Para nosotras este tríptico representa el mundo: desde su comienzo (por ejemplo, Eva como origen de todos los males),y los distintos sucesos que ocurrieron a partir de allí (como por ejemplo, la sexsualidad - homosexsualidad, adulterio, anonismo -, frutos que representan tentaciones, fantasias inagotables). Asimismo, de esto interpretamos lo que les sucede a aquellos que cometen pecados (por ejemplo, en el panel derecho se observa el infierno, el castigo de todos los males y de la tentación del jardin).
Esta obra fue hecha en la Edad Media, en el siglo XVI, en la cual se considero a la lujuria el origen de todos los pecados.
9 comentarios:
Ale, aquí tienes el primer comentario, bueno comentario…jaja, como nos has dicho que busquemos curiosidades y cosas de esas pues aquí te dejo este poema que Rafael Albertí dedicó al este cuadro tan “Especial”.
EL BOSCO
El diablo hocicudo,
ojipelambrudo,
cornicapricudo,
perniculimbrudo
y rabudo,
zorrea,
pajarea,
mosquicojonea,
humea,
ventea,
peditrompetea
por un embudo.
Amar y danzar,
beber y saltar,
cantar y reír,
oler y tocar,
comer, fornicar,
dormir y dormir,
llorar y llorar.
Mandroque, mandroque,
diablo palitroque.
¡Pío, pío, pío!
Cabalgo y me río,
me monto en un gallo
y en un puercoespín,
un burro, en caballo,
en camello, en oso,
en rana, en raposo
y en un cornetín.
Verijo, verijo,
diablo garavijo.
¡Amor hortelano,
desnudo, oh verano!
Jardín del Amor.
En un pie del manzano
y en cuatro la flor.
(Y sus amadores,
céfiros y flores
y aves por el ano.)
Virojo, pirojo,
diablo trampantojo.
El diablo liebre,
tiebre,
notiebre,
sepilitiebre,
y su comitiva
chiva,
estiva,
sipilipitriva,
cala,
empala,
desala,
traspala,
apuñala
con su lavativa.
Barrigas, narices,
lagartos, lombrices,
delfines volantes,
orejas rodantes,
ojos boquiabiertos,
escoba perdidas,
barcas aturdidas,
vómitos, heridas,
muertos.
Predica, predica,
diablo pilindrica.
Saltan escaleras,
corren tapaderas,
revientan calderas.
En los orinales
letales, mortales,
los más infernales
pingajos, zancajos,
tristes espantajos
finales.
Guadaña, guadaña,
diablo telaraña.
El beleño,
el sueño,
el impuro,
oscuro,
seguro,
botín,
el llanto,
el espanto
y el diente
crujiente
sin
fin.
Pintor en desvelo:
tu paleta vuela al cielo,
y en un cuerno,
tu pincel baja al infierno.
Pili thes best!!jaja, por haber sido la primera!!
Jesús Inarejos
Existen muchos símbolos enigmáticos relacionados con esta pintura. Por ejemplo, hay una fuerte crítica a la Iglesia: en el cuadro se ven monjas y curas convertidos en animales como el cerdo, simbolizando los malos predicadores que son.
Además de ver la cantidad de animales y sobre todo personas que aparecen, llama la atención el hecho de que en la Edad Media, el sexo era considerado como un mal,es más, como un pecado mortal. Sin embargo, los hombres y mujeres del cuadro aparecen desnudos y totalmente entregados a todo tipo de juegos amorosos.
Representa el dominio de la lujuria en el mundo.En la Edad MEdia, era popular creer que la lujuria era el origen de todos los pecados.Se observan cuerpos desnudos de todo tipo: hombres y mujeres, negros y blancos…Da una impresión de desorden, de caos.
En la tabla de la izquierda se presenta la creación del hombre; en la central los placeres y pecados del mundo; y el castigo infernal a todos esos pecados en la de la derecha.
Algunos entendidos en arte han dicho que El Bosco pudo pintar esta obra como ilustración de los contenidos de una secta. Pero se sigue considerando El Bosco como el destino de la naturaleza humana, con una gran cantidad de símbolos que aún no han podido ser totalmente interpretados.
* Sin duda,una pintura que da que pensar*
Sin ser un experto, pero como amante de la Historia, no estoy muy de acuerdo en que el sexo estuviera totalmente denigrado en la Edad Media. Sobre la Edad Media hay muchos tópicos caso todos falsos (época oscura y triste, etc.)
Hay montones de iglesias y catedrales con pequeñas esculturas y gárgolas que muestran imágenes de sexo sin tapujos. Es cierto que en la teoría el sexo libre fuera considerado uno de los grandes pecados capitales, pero en la práctica desde el más humilde siervo de la gleba hasta el cardenal o el nobles más rico, pasando por todos los estamentos intermedios (civiles y eclesiásticos) se entregaban en castillos y conventos, en monasterios y burgos, al placer de los placeres: al sexo. Como locos y sin muchos remordimientos.
EL JARDIN DE LAS DELICIAS o “LA PINTURA DEL MADROÑO”:
La obra es un retablo de madera que al cerrase muestra La Creacion.
Su autor, Se llamaba Hieronymus Van Aken, apodado Bosch (por su pueblo Den Bosch o ’s-Hertogenbosch), en Holanda); tuvo una vida acomodada, ya que se casó con una mujer adinerada (Aleyt van Mervende). A pesar de vivir como un opulento burgués, estaba obsesionado con la religión, el pecado y el sexo. Se ha especulado mucho acerca de las ideas que, quizá, le sirvieron de inspiración: tal vez fuera un visionario, un hereje, un obseso sexual, o cofrade de alguna secta herética; aunque todo parece indicar que no fue nada de eso, simplemente era un moralista culto y comprometido éticamente con una causa. El objetivo parece ser el de moralizar, a base de ácidas críticas, que recuerdan a la tradición medieval que se servía de la deformación y la caricatura para revelar la malicia de sus personajes. Su Composición es aparentemente caótica, con multitud de escenas colocadas sin obedecer a una ordenación espacial clara, aunque que todas las escenas parecen existir grandes objetos que actúan como ejes organizadores (las fuentes en la primera tabla, los estanques en la segunda, y el Hombre-Árbol y la zampoña en la tercera). Coloca siempre la línea del horizonte muy alta para lograr profundidad y poder poner sucesivos planos que, a pesar de su independencia, se funden unos con otros.
Rocío Jodar Jurado
El Jardín de las Delicias es la obra cumbre del pintor holandés El Bosco, incluida en la exposición permanente del Museo del Prado de Madrid. Está realizado en óleo sobre tabla, y sus medidas son de 206 x 386 cm. Data del año 1503 y es un tríptico compuesto por una tabla central y dos laterales. En la historia del arte es considerada como una de las obras más fascinantes, misteriosas y atrayentes. Es una obra de gran simbolismo, que todavía no ha sido completamente interpretada.
El cuadro cerrado en su parte exterior representa el tercer día de la creación del mundo. Si abrimos el cuadro en el panel izquierdo encontramos una imagen del paraíso donde se representa el último día de creación, con Eva y Adán, y en el panel central se representa la locura desatada: la lujuria. En esta tabla central aparece el acto sexual y es donde se descubren todo tipo de placeres carnales, que son la prueba de que el hombre había perdido la gracia. Por último tenemos la tabla de la derecha donde se representa la condena en el infierno en ella el pintor nos muestra un escenario apoteósico y cruel en el que el ser humano es condenado por su pecado.
En este panel izquierdo, se representa al fondo la Fuente de la Vida y en primer plano el jardín del Edén cuando Dios acaba de crear a Eva, y se la está presentando a Adán, sin embargo, el destino del ser humano ya está escrito en esta escena, ya que junto al primer hombre y la primera mujer aparece el Árbol de la Ciencia (una palmera), cuya fruta estaba prohibida y el Árbol de la Vida (un exótico drago). Dado que en el siguiente panel se representa un mundo lujurioso, se ha interpretado como una representación de los males del universo, que comenzaron con la mujer, continuando con esa idea Medieval. A los pies de ambos, sendos estanques de los que salen sabandijas, reptiles, aves de mal agüero e insectos, todos ellos con un aspecto maléfico. Estas alimañas van invadiendo todas las tablas del tríptico. Al parecer, porque no hay nada seguro, para el Bosco, estos animales simbolizan la perversidad de las personas ya que hacen referencia a la naturaleza primitiva e instintiva del hombre.
La tabla central es el Jardín de las Delicias, propiamente dicho. Un falso paraíso en el que la humanidad ya ha sucumbido en pleno al pecado, especialmente a la lujuria y se dirige a su perdición. Decenas de símbolos diferentes, cuyas claves sólo pueden sospecharse, pueblan este espacio opresivo y angustioso en el que la locura se ha apoderado del mundo. Aparecen tanto hombres como mujeres, blancos y negros, desnudos. Se muestran todo tipo de relaciones sexuales y escenas eróticas, principalmente heterosexuales, pero también homosexuales u onanistas. Además, aparecen también relaciones eróticas o sexuales entre animales, e incluso entre plantas.
También conocido como El infierno musical, por las múltiples representaciones de instrumentos musicales que aparecen. Se ignora porqué El Bosco asocia la música con el pecado. La tabla se puede dividir en tres niveles. En el nivel superior se ve la típica imagen del infierno, con fuego y torturas. Ese incendio, que realmene representa el paisaje nocturno de una ciudad en llamas, se ha relacionado con un trauma del pintor, que vió como su localidad natal era pasto del fuego cuando era niño. La crítica parece coincidir en que el cuchillo unido a las dos orejas es un genital masculino, mientras que la gaita que un monstruo sostiene sobre la cabeza podría ser un elemento homosexual o, tal vez, femenino.
En la parte central, aparece un mundo onírico, con criaturas fantásticas, y cuya figura central en un “hombre-árbol”, que se ha interpretado en numerosas ocasiones como el rostro del propio artista y que con un torpe vendaje intenta ocultar una llaga producida por la sífilis. Sus brazos, son como troncos de árbol y están descansando sobre barcas. Su tórax está abierto y hueco, y en su interior hay más seres. Debajo de él, hay un lago helado, sobre el que patinan algunos condenados, mientras el hielo se resquebraja
En la parte inferior, aparecen lo que sería el infierno musical propiamente dicho, en donde los instrumentos musicales aparecen transformados en instrumentos de tortura. Es un simbolismo de lo que ocurre a la gente del panel central, del Jardín de Las Delicias, debido a su comportamiento.
No está nada mal. Excesivo copia y pega pero está muy bien. Ya anañlizaré la obra con más tranquilidad.
La pondré en el examen.
Para nosotras este tríptico representa el mundo: desde su comienzo (por ejemplo, Eva como origen de todos los males),y los distintos sucesos que ocurrieron a partir de allí (como por ejemplo, la sexsualidad - homosexsualidad, adulterio, anonismo -, frutos que representan tentaciones, fantasias inagotables). Asimismo, de esto interpretamos lo que les sucede a aquellos que cometen pecados (por ejemplo, en el panel derecho se observa el infierno, el castigo de todos los males y de la tentación del jardin).
Esta obra fue hecha en la Edad Media, en el siglo XVI, en la cual se considero a la lujuria el origen de todos los pecados.